Opinión IOBA de Valladolid

Esta es el segundo artículo de una serie de cuatro sobre mi viaje a Valladolid por motivos médicos. En este artículo en concreto se centrará exclusivamente en dar mi opiniónsobre el  IOBA de Valladolid, también conocido como Instituto de Oftalmobiología Aplicada. De entrada, te puedo adelantar que me he encontrado con un fabuloso centro oftalmológico que no me esperaba, tanto por sus profesionales, trato y equipamiento.

IOBA de Valladolid

– Antecedentes

Llevaba un año con molestias oculares, dolores y síntomas bastante raros en uno de mis ojos. Había sido visitado en Barcelona por dos oftalmólogos, pero no acababa de estar satisfecho con sus opiniones (ya que más que mejorar, empeoraba). A lo largo de ese año, habré ido a 3 ó 4 visitar regulares y 4 ó 5 visitas de urgencias.

En fin, no quiero entrar mucho en mis problemas oculares ya que creo que no aporta nada en mi opinión sobre el IOBA de Valladolid. No obstante, si alguien quiere saber algo más en concreto sobre esta clínica, que deje un comentario e intentaré resolverle sus dudas en la medida de lo posible.

Como cada vez se agravaban más mis problemas oculares, alguien me comentó sobre la existencia del IOBA de Valladolid. Al principio no me planteé seriamente ir al IOBA de Valladolid ya que desde Barcelona me queda bastante lejos, pero fueron pasando los días , aunque no encontraba mucha información sobre el IOBA de Valladolid, lo poco que encontraba era bueno.

Aunque en Barcelona existen muchas clínicas de primer nivel, nunca he tenido mucha simpatía por ellas. He escuchado muy malas opiniones y, sinceramente, prefiero el modelo que sigue el IOBA de Valladolid, una entidad con capital público y privado que tiene como objetivos la atención al paciente, la formación y la investigación.

No sé muy bien como funciona, pero supongo que cada empleado del IOBA de Valladolid cobra su sueldo y los beneficios que se obtienen se utilizan para autofinanciarse, formar e investigación. Supongo que no repartirán beneficios como en clínicas privadas y la diferenciación entre clínica y empresa es más clara que en una clínica privada. Pero esto se me escapa bastante y puedo estar equivocado. Al menos, es lo que pienso yo.

Sobre los oftalmólogos Seguridad Social pues que decir… Hay unas colas infinitas. Vas a pedir cita y te dicen que no pueden dar, que está todo lleno. Que vuelvas a pedir cita dentro de dos meses. Si lo que tienes es muy grave, te mandan de urgencias y te visitan, pero visto lo visto, y según mi experiencia, si tienes algo grave, no es buena idea ir a la Seguridad Social (hablo de oftalmología).

– Primer contacto con el IOBA de Valladolid

Un día, decidí enviar un correo electrónico al IOBA de Valladolid preguntando sobre mis síntomas y si me podían indicar algún doctor que supiera del tema.

Al cabo de un par de días, me respondieron con una respuesta muy extensa e informativa, cosa que me dio muy buena impresión sobre esta clínica.

Durante unos días estuve meditando la idea de acudir a Valladolid y al final, haciendo números, me salía más económico viajar en avión a Valladolid, pernoctar 2 noches en un hotel y pagar las tarifas del IOBA de Valladolid que acudir a una buena clínica de Barcelona. Y como ya he dicho anteriormente, no tengo buenas referencias de esas clínicas “punteras” privadas de Barcelona.

IOBA de Valladolid

En el fondo, aunque el dinero es importante, cuando uno tiene una dolencia grave de salud, lo que busca es más seguridad y confianza que el dinero que cuesta. Claro está que si uno no puede pagarlo, no hay vuelta de hoja…

Después de valorar detenidamente pros y contras, decidí acudir al IOBA de Valladolid, por lo que llamé para pedir cita y organizarlo todo para poder visitarme con los especialistas necesarios en el menor número de días y, así, perder menos tiempo y ahorrar en hotel.

Estuve hablando con la jefa de admisión para programar todas las visitas para un mismo día (3 en total) y la verdad es que me atendieron muy bien por teléfono. En esa misma conversación me confirmación la fecha exacta y ya pude empezar a reservar el vuelo y el hotel. La jefa de admisión en esa conversación resolvió algunas dudas que tenía y, sinceramente, recibí un trato muy bueno por parte de ella. Al menos, duró media hora esa conversación. Supongo que si no me hubiese gustado el trato recibido por parte de ella, al final hubiera cancelado mis citas al IOBA de Valladolid, pero como su trato fue magnífico, acabé más convencido que era buena idea ir al IOBA de Valladolid a que me visitarán sus doctores.

– Posibles anulaciones o cambios de visitas

Como tenía que reservar vuelo y hotel, tenía un poco de miedo que me anulasen las visitas o me las cambiasen de día, se lo comenté a la jefa de admisión del IOBA de Valladolid y me dijo que en principio, no suelen haber anulaciones o cambios de visitas y que podía estar tranquilo. Y efectivamente, como me informó la jefa de admisión, no hubo ningún cambio ni nada raro.

– Ubicación del IOBA de Valladolid

El IOBA de Valladolid se encuentra en el paseo Belen número 17. Supongo que no tendrás ni idea como yo de donde se encuentra… En fin, está en un extremo de la ciudad, en una zona universitaria. Creo que es el campus Miguel Delibes, pero no lo sé seguro. Vi que habían varias facultades alrededor y una biblioteca delante.

Para llegar, lo puedes hacer en autobús, taxi o a pie. Aunque te he dicho que el IOBA de Valladolid está en una punta de la ciudad, lo cierto es que es una ciudad muy pequeña. Aunque pone en la wikipedia que tiene más de 300.000 habitantes, no sé donde estaban escondidos, ya que las calles estaban prácticamente vacias y las dimensiones de la urbe eran relativamente pequeñas.

A mi, particularmente, no me gusta el autobús, por lo que fui en taxi y andando. El autobús es un poco rollo ya que al final, entre que tienes que andar hasta la parada, esperar a que venga, y volver a andar hasta el IOBA de Valladolid (ya que no te deja en la misma puerta), se llega antes si vas andando (siempre que cojas un hotel  en el centro de Valladolid, claro).

En taxi es muy cómodo, ya que te recoge delante del hotel y te deja justo en la puerta de acceso al IOBA desde el parking. Si estás un poco tocado de salud, te recomiendo que vayas en taxi.

En cuanto ir a pie, yo, por la tarde, fui y volvi a pie. Como no había visto nada de Valladolid, al menos me di un paseo entre el hotel y el IOBA. Se tarda unos 20 minutos andando desde el centro de la ciudad al IOBA, por lo que no es cansado.

Llegar a la zona universitaria donde está el IOBA es muy sencillo. No obstante, encontrar el IOBA entre tantos edificios prefabricados universarios es un poco lioso. No es complicado, pero sí que te desorientas un poco. Por suerte, al ser una zona bastante transitada por universitarios, cualquiera te puede indicar que edificio es el IOBA.

– Edificio

A mi, particularmente, el edificio del IOBA de Valladolid no me gusta. Por fuera es bonito, pero por dentro es el típico edificio de facultad prefabricado. Lo que si que tiene bueno es su amplísimo parking y que puedes acceder al interior del IOBA desde el parking.

En cualquier caso, que me guste o no el edificio, es poco relevante para que presten un un buen servicio médico…

– Llegada al IOBA de Valladolid

No me gusta llegar tarde a los sitios. Por ello, tengo la costumbre de llegar siempre con un poco de antelación. Tenía hora a las 10:15 horas y llegué media hora antes. Como la jefa de admisión me dijo que al ser nuevo paciente me tendrían que hacer una ficha a mi llegada, decidí llegar con un poco de margen para ese trámite.

IOBA de Valladolid

Cuando entré al IOBA de Valladolid por el parking, subí las escaleras y me encontré con recepción. Allí, al instante, me hicieron la ficha y me indicaron que esperase en la sala de espera y que me llamarían en breve.

Por dentro, el IOBA de Valladolid tiene un aire a cualquier centro hospitalario público. Mobiliario muy básico aunque decorado con más o menos buen gusto. Quizás le faltan algo más de decoración y sillas más cómodas, pero es bastante aceptable.

– Primera  llamada: Enfermera

A los 2 minutos de estar en la sala de espera, justo cuando me disponía a coger el periódico (que raro se me hacía ver sólo ese periódico en todos los sitios de Valladolid donde iba) me llamó la enfermera para hacerme cuatro preguntas sobre mi caso en particular, mirarme la graduación de mis gafas y hacerme el típico exámen de reconocer letras en la pizarra.

Creo recordar que esa enfermera ya me puso unas gotas, pero no lo recuerdo bien… Como fueron tantas a lo largo de la mañana me confundo un poco.

A los 10 minutos, me volvió a llevar a otra sala de espera (por cierto, si vas al IOBA de Valladolid a primera hora, llevate un buen abrigo, porque hace bastante frio dentro. Supongo que al ser un edificio tan alto, tardará un tiempo en coger temperatura).

– Segunda llamada: Ojo seco I

Me llamó el doctor Marcos Fernández y una ayudante (igual era estudiante, becaria o doctora, no lo sé). La verdad es que estuvo mucho rato explicándome sobre el ojo seco, mis síntomas, dolores, pruebas que me iban a realizar,…

Me pareció un excelente profesional, sobretodo por su trato y buen hacer. Como repetiré más adelantes, el trato de la mayoria de médicos a los que voy en Cataluña es muy frio, rápido y pésimo (excepto mi médica de cabecera, que esa sí que es una estupenda médica).

– Tercera llamada: Ojo seco II

Al momento, me llamó una enfermera para ponerme multitud de gotas, hacerme muchas pruebas y fotografias. Fue especialmente amable y simpática. Yo, que soy coleccionista de los Mac antiguos con procesadores PowerPC, me alegró el día encontrarme varias unidades totalmente operativos y funcionando y, sobretodo, que esa enfermera me acompañase para hacerles una foto (lástima que con tanta gota apenas veía la pantalla del móvil y quedasen bastante cutres las fotos… Tendré que pasarle el Photoshop un poco antes de subirlas a MacRumors).

– Cuarta llamada: Ojo seco III

Después de tantas gotas y fotos, me volvió a llamar el doctor Marcos Fernández y creo que fue el quien me dio los primeros resultados a las pruebas. Como siempre, muy correcto siempre.

– Quinta llamada: Ojo seco IV

Al cabo de unos minutos, vino la doctora Margarita Calonge y me explicó los resultados de todas las pruebas referentes a ojo seco que me habían realizado.

Lo curioso es que el IOBA de Valladolid me confirmaba que el diagnóstico del oftalmólogo de Barcelona era erróneo y que los problemas que tenía no se debían a ojo seco.

Por un lado era una buena noticía, ya que el síndrome de ojo seco es crónico y muy molesto, por lo que podía estar contento. Lo malo es que los síntomas siguen estando y por lo que me dijeron, puede ser desde una chorrada (lo más probable) hasta algo no tan chorrada. En fin, ya se verá…

– Sexta llamada: Especialista en retina

Me tenían que visitar también por una supuesta retinopatía serosa central que había padecido hacía algo más de un año. La doctora Rosa Coco me informó que estaba totalmente curada. De hecho, me comentó que era un poco raro que no hubiese dejado ninguna cicatriz ni ningún rastro de ella. Me enseño detenidamente las imágenes que habían tomado y me dijo que si había tenido una retinopatía serosa central, podía estar muy contento, ya que está se había curado totalmente y no había dejado rastro alguno.

Por la manera en que me lo decía, yo creo  que dudaba un poco de si se habían equivocado otra vez con el diagnóstico en Barcelona. Visto lo que había pasado con el ojo seco, no sería descabellado pensarlo. De todas formas, como ella no había podido ver la retinopatía en un principio, supongo que se tiene que fiar de lo que indicaban los otros oftalmólogos en los informes.

En cualquier caso, al igual que con el ojo seco, también puedo estar contento, ya que estoy totalmente curado. Lo malo es que sigo teniendo molestias y dolores varios, pero en fin, la doctora Rosa Coco me informó que es lo que podía tener y cual era el siguiente paso a seguir.

Supongo que si los oftalmólogos de Barcelona hubiesen sido competentes y me hubiesen  hecho las pruebas necesarias antes de diagnosticarme algo que no tenía, nos hubieramos ahorrado un año y también, porque no decirlo, las facturas del IOBA de Valladolid.

– Séptima llamada: Filtros especiales

Me habían comentado antes de mi visita al IOBA de Valladolid que probablemente, el uso de unos filtros especiales podían paliar las molestias que padecía. Después de los resultados, me confirmaron que sería buena idea que me visitase la especialista en filtros esa misma tarde por lo que me fui al hotel a comer dando un paseo y volvi al cabo de unas horas al IOBA de Valladolid.

Al llegar, se me acercó la doctora Calonge y me informó que se había un error de agendas y que tardaría en llegar a persona que se encargaba de los filtros y rehabilitación visual, pero que estuviese tranquilo que antes de que saliese el avión, me visitaría.

Tenía pensado darme una vuelta por Valladolid al salir del IOBA, pero con ese retraso, ya se me hizo un poco tarde. Además, ahí a la que se va el sol hace un frio descomunal.

En fin, al cabo de una hora llegó la encargada de rehabilitación visual y pudo enseñarme los filtros. Lo cierto es que, aunque me asesoró bien y respondio mis dudas al respecto, al ser de noche, no pude probar el efecto de esos filtros bajo la luz del sol, que es cuando me hacen falta.

Creo que esa visita me la podía haber ahorrado, pero en fin, ya puestos, se trataba de aprovechar el viaje al máximo.

Ahora estaba repasando la factura y el importe de la visita es muy inferior al resto de visitas. Supongo que, o es muy barato o lo debieron arreglar un poco. No lo sé.

En cualquier caso, la especialista en rehabilitación visual me indicó que como no era posible probar los filtros en condiciones óptimas (ya que era de noche y tenía que coger el avión a la mañana siguiente), podía acudir a un centro óptico en Barcelona de un señor que colaboraba con ellos. Allí podría probar tranquilamente los filtros y elegir, con la ayuda de un experto, los que mejor se adapten a mis necesidades.

IOBA de Valladolid

– Tiempo de espera

Una de las cosas que más me ha gustado del IOBA de Valladolid es que saben gestionar muy bien los tiempos. Estuve toda la mañana de pruebas y médicos y apenas tuve que esperar nada. Todo fue muy fluido. En ese aspecto les pondría un sobresaliente si no hubiese sido por la larga espera de la visita de la tarde.

Por la tarde había más movimiento de gente y me percaté que sólo tienen un periódico como lectura. Lo demás son panfletos informativos y revistas médicas que a la gente normal no nos importa mucho.

Supongo que estaría bien poner alguna revista más. Al estar en un campus universitario seguro que no sería difícil poner algunas de las tantas revistas gratuitas que suelen haber en las facultades.

– Equipamiento

No entiendo mucho de equipamiento, pero tenían muchos aparatos que nunca había visto, por lo que entiendo que el IOBA de Valladolid está bien dotado. Supongo que al ser, entre otras cosas, un centro de investigación, tendrán mucho equipamiento que en otros centros, ya sean públicos y privados, no tienen.

En cualquier caso, todo estaba muy limpio y cuidado.

Una cosa que encontré molesta es que por la noche, cuando estaba en la sala de espera general, al haber unos ventiladores gigantes a un nivel inferior de las luces, se producia un efecto de luz un poco raro y, al menos para mi, molesto.

Otra cosa que no me gustase es que a primera hora hacía bastante frío en el edificio. Igual no es problema de la calefacción y era más problema mio que no estoy acostumbrado  a la temperatura de esa ciudad, pero no estaría de más decirle al vigilante de seguridad que encienda un poco antes la calefacción en invierno.

– Trato de personal

Una de las cosas que más me ha gustado del IOBA de Valladolid ha sido el trato recibido por parte de todo su personal. Yo estoy acostumbrado a doctores que no escuchan lo que les dices y que en 5 ó 10 minutos te han despachado sin haber solucionado nada.

Esa sensación, en el IOBA de Valladolid no la he tenido. Me han parecido unos muy buenos profesionales y en el fondo, un paciente valora tanto la atención recibida por parte del médico como lo que le consigue ayudar en su problema. Y eso es algo que muchos profesionales de la medicina han olvidado.

IOBA de Valladolid

A lo largo de todas las visitas del día, pude exponer todas mis inquietudes y dar todos los datos que crei que podían ser importantes, y los médicos también estuvieron muy activos. Supongo que, al principio, no lo tenían nada claro que me podía pasar.

El tiempo que me dedicaron en el IOBA de Valladolid fue muy extenso. No recuerdo la última vez que unos médicos se tomaran tanta dedicación.

Una de las cosas que he notado es que la gente de Valladolid es más cercana. Tiene un trato, por lo general, más amable y campechano. Esa, al menos, ha sido mi impresión. Hasta diría que también tienen mejores formas o modales que en  la zona donde yo vivo. Y si no, al menos, tienen un carácter menos seco y áspero. De todas formas, es sólo mi opinión personal de las sensaciones que he tenido…

– Precio

Evidentemente, el IOBA de Valladolid no es la Seguridad Social, y tanta rapidez y atención se paga. No obstante, después de ver la factura, me sorprendí gratamente. Pensaba que subiría bastante más. Probablemente, las mismas visitas y pruebas en una clínica privada de Barcelona me hubiera costado 200 ó 300 euros más.

Yo creo que el IOBA de Valladolid es bastante económico si tenemos en cuenta la calidad de sus servicios. A mi me ha merecido mucho la pena hacer este viaje, ya no tanto por lo poco que me ha costado sino por los diagnósticos obtenidos.

– Opinión general

Como habrás podido comprobar, he contado muchas cosas personales e impresiones que poco tienen que ver con el IOBA de Valladolid, pero en esta clase de opiniones, me gusta hacerlo así. Todo lo que me va pasando por la cabeza, lo voy escribiendo. Así queda todo un poco más real.

Mi opinión del IOBA de Valladolid es que es una clínica oftalmológica de la mejores de España. Bueno, es más que una clínica, ya que a parte de atender a pacientes, forman e investigan. Me gusta saber que una parte de lo que pagué servirá para ayudar a otras personas y no sólo para que se llenen los bolsillos 4 cirujanos “premium”.

Si te estás pensando acudir al IOBA de Valladolid, yo solo puedo animarte. Mi experiencia ha sido muy buena y no he encontrado ningún punto negativo importante. Es más, me atrevería a decir que la doctora Calonge es una de las mejores especialistas en ojo seco. Me parecio una muy buena profesional y, sobretodo, una buena persona. Y si no lo es, al menos sabe aparentarlo… Bromas a parte, me he encontrado con un grupo excelente de profesionales que han sabido escucharme y, por supuesto, ayudarme.

Otra cosa que me ha parecido interesante es que iban comentado entre ellos sus impresiones y, al ser un equipo multidisciplianr, tenían un mejor punto de vista general. En otros centros que he ido esto no se suele dar.

Después de ver mínimamente Valladolid durante 2 tardes, sólo envidio una cosa de su ciudad, y es  que tengan el IOBA. Es un centro con precios muy buenos y con profesionales aun mejores. Ya podía haber algún centro así en Barcelona…

Mi recomendación sobre el IOBA de Valladolid es que si eres de Castilla y Leon, no dudes en ir por cualquier cosa relacionada con la vista.

Si eres de fuera de Castilla y Leon, si tienes alguna cosa que creas que puede ser sería, te recomiendo este centro.

Si no estás muy contento con tu oftalmólogo actual y necesitas alguna segunda opinión, el IOBA de Valladolid también puede ser una muy buena opción. Siempre se dice que entre médicos y abogados hay un cierto corporativismo que hace que se protejan entre ellos. En mi caso particular, no tuvieron ningún reparo en contradecir el informe de mi oftalmólogo, aunque claro, parece ser que era algo muy evidente.

Yo soy de Barcelona y creo que para cualquier cosa relacionada con la vista que vaya más allá de una simple revisión, acudiré al IOBA de Valladolid. Y por supuesto, recomendaré a todas mis amistades este centro de Valladolid.

Sin duda, un buen descubrimiento…

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